Lunes, 9 de febrero de 2015

Lo anterior sirvió de
introducción de la noticia divulgada por Diario La Hora el 1 de febrero de
2013, hace dos años. Ahora, en 2015, la situación sigue siendo casi la misma, a
excepción de ciertos trabajos que se realizaron en el coliseo Nubia Villacis
Díaz.
El ex ministro de deportes, José Cevallos, en sus frecuentes visitas a
Esmeraldas hizo una serie de ofrecimientos, entre ellos, la remodelación
integral del estadio Folke Anderson y construcción del complejo Homero López
Estupiñán.
Ofrecimientos incumplidos Entrenadores y deportistas de varias disciplinas,
como las pesas, por ejemplo, en forma reiterada expresan que “aspiramos a que
con el gimnasio que se construirá en San Rafael (complejo Homero López) podamos
contar con todos los implementos para poder hacer un mejor trabajo.
De las dos obras
ofrecidas por el Gobierno Nacional, a través del ex ministro Cevallos, ninguna
se ha hecho realidad. En el estadio Folke Anderson no se ha iniciado ninguna
labor y en el complejo Homero López Estupiñán los trabajos marchan con
manifiesta lentitud.
Al sitio no se deja
ingresa, sobre todo a los miembros de la prensa; mas, luego de pedir la
autorización a su jefe, el guardia de ese complejo permitió el ingreso. “Allá
está el ingeniero”, dijo. Avanzamos hasta el lugar, saludamos con el
profesional de la construcción, le dijimos que representábamos a Diario La Hora
y que requeríamos información acerca de las obras que allí se realizan.
En la Secop “Lo siento, no estoy autorizado, debe buscar cualquier dato en el Secop (Servicio Nacional de Contratación de Obras Públicas). Trate de dialogar con el ingeniero Juan Chinga”, dijo. Le pedimos nos dejara tomar fotografías, incluida una a él. Llevándose las dos manos al pecho, Edgar Rivas, ese el nombre de nuestro interlocutor, manifestó, “no puede hacerlo, por favor, entiéndame”.
En la Secop “Lo siento, no estoy autorizado, debe buscar cualquier dato en el Secop (Servicio Nacional de Contratación de Obras Públicas). Trate de dialogar con el ingeniero Juan Chinga”, dijo. Le pedimos nos dejara tomar fotografías, incluida una a él. Llevándose las dos manos al pecho, Edgar Rivas, ese el nombre de nuestro interlocutor, manifestó, “no puede hacerlo, por favor, entiéndame”.
Por lo que pudimos ver, los trabajos marchan con marcada lentitud. La pista atlética está abandonada, en el área para administración no se han fundido las columnas, lo que era el coliseo de voleibol fue derribado, a la distancia se nota la existencia de varios arcos para cancha de uso múltiple.